Proyecto: invADN – Investigación industrial para la validación del uso de técnicas basadas en el ADN ambiental para la detección de especies invasoras acuáticas

Ubicación: Península Ibérica

Fechas: 2023 – 2026

Área: Área de Genética y Laboratorio Medioambiental

El proyecto invADN tiene como objetivo validar en un entorno real el uso de técnicas moleculares basadas en ADN ambiental para la detección temprana de especies exóticas invasoras (EEIs) en ecosistemas acuáticos. Esta iniciativa responde a la necesidad de disponer de herramientas eficaces, específicas y no invasivas que permitan actuar antes de que se produzcan daños ecológicos o económicos significativos.

En colaboración con la Universidad de Oviedo y con apoyo de la Agencia Sekuens, TAXUS MEDIO AMBIENTE trabaja en el diseño de protocolos estandarizados que faciliten la integración de estas metodologías en las estrategias de conservación y gestión ambiental en el territorio nacional.

¿Cuáles han sido los principales retos del proyecto?


Las especies exóticas invasoras constituyen una de las principales amenazas para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a escala global. En el caso de los ecosistemas acuáticos, los métodos tradicionales de detección -basados en prospecciones visuales o muestreo de macroinvertebrados- presentan importantes limitaciones: son costosos, lentos, poco sensibles en fases tempranas de invasión y conllevan el riesgo de dispersión entre zonas.

El reto central del proyecto consiste en salvar el actual desfase entre el desarrollo científico de técnicas de detección genética y su aplicación práctica en el campo. Esto implica no solo avanzar en la precisión molecular, sino también traducir ese conocimiento en herramientas operativas, adaptables y accesibles para distintos sectores afectados por las EEIs.

¿Qué hicimos desde TAXUS MEDIO AMBIENTE?


Desde el área de Genética y Laboratorio Medioambiental de TAXUS, se desarrollaron y validaron primers y sondas fluorescentes específicas para la detección de cinco especies invasoras en la Península Ibérica mediante análisis de ADN ambiental (eDNA). Las especies objetivo fueron:

  • Dreissena polymorpha (mejillón cebra)
  • Corbicula fluminea (almeja asiática)
  • Didymosphenia geminata (moco de roca)
  • Azolla spp. (helecho flotante)
  • Mytilopsis leucophaeta (falso mejillón)


El trabajo incluyó tanto fases de diseño y optimización de marcadores genéticos como su validación en condiciones reales. Además, se avanzó en la elaboración de protocolos normalizados que permitan su futura aplicación en campañas de muestreo para la detección preventiva de EEIs.

¿Cuáles han sido los resultados clave?

Los avances logrados en el marco del proyecto invADN han permitido demostrar la eficacia y aplicabilidad de las técnicas de detección basadas en ADN ambiental, con resultados sólidos tanto a nivel técnico como operativo.

  • Desarrollo de un sistema de detección molecular específico y sensible basado en eDNA para cinco especies invasoras de interés en la Península Ibérica.
  • Validación de su aplicabilidad en entornos reales, garantizando la fiabilidad del método ante distintas condiciones ambientales.
  • Generación de un marco metodológico adaptable a otras especies invasoras bajo demanda, permitiendo configurar protocolos “ad hoc” para nuevos clientes o contextos territoriales diversos.

Impactos de presente y futuro 


La transferencia de esta tecnología al campo supone un avance significativo en la detección temprana y gestión de EEIs. Al reducir costes, tiempos y riesgos asociados a los métodos tradicionales, se facilita una respuesta rápida y eficaz ante las invasiones biológicas. Este enfoque puede ser incorporado por:

  • Administraciones públicas con competencias en conservación ambiental.
  • Empresas gestoras de infraestructuras hidráulicas (hidroeléctricas, depuradoras, industrias que usan agua en circuito abierto).
  • Sector agropecuario, piscifactorías y viveros.
  • Ámbitos portuarios y transporte marítimo, como principales vectores de entrada de especies invasoras.

El proyecto, por tanto, no solo aporta innovación científica, sino que fortalece la capacidad de actuación en un ámbito clave para la salud de los ecosistemas acuáticos.

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